A modo de resumen de las re-lecturas del verano…

Posted on Septiembre 1, 2006

porque entre otras lecturas, he vuelto a leer ese clásico imprescindible de la literatura de ideas que es Los Desposeídos, de Ursula K.LeGuin, que recomiendo ferviertemente a cualquiera, pero especialmente a aquellas personas que se sientan cerca del pensamiento y de la práctica libertaria, pero no se les calienta la cabeza con eslóganes simplones. Para abrirles la curiosidad, aquí está la reseña hecha en su día para Bibliópolis por Alberto García Teresa. Yo prefiero dejarles con este párrafo impresionante

(…) Había tenido una conmoción cerebral, pero estaba consciente. Los dolores eran atroces. No creo que supiera que tenía carbonizado el resto del cuerpo, lo sentía sobre todo en las manos. Y uno no podía ni acariciarlo ni consolarlo, la piel y la carne se deshacían si uno las tocaba, y él aullaba de dolor. No se podía hacer nada por él. No había ayuda posible. Quizás supiera que estábamos allí, no lo sé. No éramos ninguna ayuda. No se podía hacer nada por él. Entonces… comprendí que no se puede hacer nada por nadie. No podemos salvarnos unos a otros. Ni tampoco a nosotros mismos.

- ¿Qué nos queda entonces? ¿El aislamiento y la desesperación? ¡Estás renegando de la fraternidad, Shevek, gritó la muchacha alta.

- No…no, no reniego. Estoy tratando de decir lo que a mi entender es realmente la fraternidad. Empieza… empieza con el dolor compartido.

- ¿Y donde termina entonces?

- No lo sé. Todavía no lo sé.

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