La receta del Dry Martini

Posted on Noviembre 28, 2006

He aquí un poema de Poesía Desabrigada de Jorge Riechmann que igual va y bota al piso todo lo que expuse en la entrada anterior, pero, qué quieren, me encanta, tal vez por eso mismo…

La revelación se muestra en todo su esplendor cuando descubres que lo que en su momento creíste nuevo y revolcuionario en realidad siempre había estado dentro de ti, adormecido, esperando a que llegase el martini perfecto.

Dede Ryan en Paul Auster (ed) Creía que mi padre era Dios

Cinco páginas web,

cinco recetas distintas.

.

De ginebra o de vodka

Sin limón o con él

Hielo picado o cubitos

Una o tres aceitunas

La forma de la copa

Y sobre todo

las proporciones:

¿la mitad de vermú?

¿Sólo la quinta parte?

¿Dos partes sobre trece?

.

Y eso por no mencionar que en casa

surgen cuestiones políticas difíciles:

para mi chica, poner en entredicho una receta culinaria

es faltarles gravemente al respeto

a muchas generaciones de mujeres

que acumularon saberes y trabajos: y allá que te va el nuevo lance

de la guerra de los sexos…

.

No, un martini no es cosa baladí.

.

Lo anoto ahora que no me ve ella:

(se dice)

((que los más expertos en coctelería))

(((¡lo preparan a ojo!)))

.

Visto así quizas no sea

la menor de las enseñanzas del martini

su lección sobre lo que significa una receta

en materia de alcoholes o en otros ámbitos

.

sobre todo si nos acordamos del consejo

del santo aquel de hipona:

.

ama y haz lo que quieras

.

¡Vivan los clásicos

tragos

y los clásicos clásicos!

» Filed Under Sobre otros cercanos, islas

Comments

Leave a Reply