Poemas para un descendimiento. Germán Machado
Posted on Febrero 4, 2007
“naves en la bahía y una madre llorando”
Germán Machado
Hay poetas que tienen vocación vertical (Vallejo, Juarroz…), sabedores de que para encontrar la (una) verdad, hay que mirar desde muy alto ( o muy lejos) o descender, sumergirse en lo más profundo. Germán Machado es poeta de esa estirpe, y poeta también muy preocupado por la ecología de las palabras, por evitar el sobreabundamiento asfixiante, que suele tener por razón de ser el ocultamiento. Germán trata de, en palabras de Rafael Cadenas,“que cada palabra lleve lo que dice. Que sea como el temblor que la sostiene.”
Di aquí noticia urgente de la publicación a “Artes adivinatorias” de Germán Machado, Premio 45+ 1 de la Feria nacional de Libros y Grabados de Montevideo, 2006. Mi amistad con Germán nació y se desarrolló sobre el entramado de este blog y de las iniciativas digitales del propio Germán, manteniendo una conversación de esas que convierten a la Red en un grato lugar para vivir, y sentía me debía pensar con la intensidad necesaria alrededor del breve e intenso poemario que es “Artes adivinatorias”.
Para mí, este poemario es la historia de un descendimiento, una búsqueda de una “pájara perdida / la verdad”, de la que apenas quedan trazas, pero
nunca es absoluta la desaparición
queda algo:
.
una brizna
un reflejo
.
el soplido insultante
de una luz tremebunda
.
la voz de los augures.
Buscar esa verdad escondida, requiere un arte de mancia, una práctica del pre-decir, que se desarrolla en el poema, búsqueda vertical, descenso a los silencios que algo esconden: “en este bosque un claro / y en el claro un albor”
Hablo de descendimiento porque el poemario está señalado por palabras que indican esa dirección: “declive”, “naufragio”, reducción a la mínima expresión, a la célula original, que se hace en poemas como Naufragio y Trampas. El poeta aplica un método científico en su observación y búsqueda, descompone y reduce, y muestra los resultados con frialdad de laboratorio, sin engañar(se): “¿la indulgencia? // restos de madera/ carcomidos por isópteros”. No da mucho juego esta metodología a la esperanza porque el hombre se estanca en un no movimiento llamado Progreso: “avanza y retrocede/animal ilustrado”. Se apela apenas a los “ecos / de una hebra infinita” pendiente de hilar.
En ese recorrido abismal, Germán busca herramientas que le permitan un vislumbre, una falena, una superstición, un puente, el canto de un pájaro que no anida al final de la luz, sino que cae. El último poema nos despeja alguna duda:
el pasado doblado como el triángulo
señalando esa página del libro
que resuelve el dilema de la trama
(…)
rectángulo de papel donde la historia
le pone márgenes a lo que no se acaba
Quizás sólo la mirada desveladora sobre el pasado sea la artimancia que nos permita vislumbrar al menos una pista de la verdad que el jaleo, el ruido del presente nos esconde.
NOTA FINAL: No sé cual será la política de distribución del libro “Artes adivinatorias”, de Germán Machado, por parte de Asociación de Industriales Gráficos del Uruguay, e-mail: aiugraf(arroba)adinet.com.uy, promotora del premio, pero me imagino que responderán a pedidos.
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