Poesía robot
Posted on Marzo 24, 2006
La lectura del “la máquina viva“, sugerente texto de El Forastero, descubierto, una vez más, gracias a Libro de Notas, me trajo a la cabeza, a través de uno de esos hiperenlaces ocultos que nos pueblan el cerebro, un texto de Jorge Riechmann titulado “Canciones allende lo humano”, y que cierra el libro del mismo título publicado por la editorial Hiperión hace unos años.
En su entrada, El Forastero nos recuerda el proceso al que parecemos abocados, de integración, en un sólo ser del hombre y la máquina: el cyborg. Plantea si ya hemos cruzado la sutil línea que separa al hombre que construye máquinas del hombre-máquina.
El implante, la conexión neuronal, el ciborg, el hombre máquina, son las pesadillas que unen a la máquina al ser vivo. Este matrimonio imposible y trasgresor debilita para siempre el concepto del ser vivo. Quizás cuando el primer niño de probeta naciera a medio camino entre el vientre inorgánico y el aséptico laboratorio aquella línea que un día creyeron infranqueable empezó a desaparecer. A partir de aquel día todo era posible, ahora vemos como cada vez más cuerpos vivos empiezan a ser los receptores de ingenios que el mismo hombre ha ideado. Algún día esto será muy común y aquel día, nuevamente, tendremos que preguntarnos qué es lo que nos hace humanos o qué es lo que nos hace seres vivos.
Actualmente, el viaje es de ida y vuelta; adquirimos partes mecánicas, que ya nos acompañan a todas partes (desde un marcapasos a elementos tan prosaicos como el teléfono móvil o el reproductor de Mp3, se me ocurre), pero también parece que vamos integrando elementos orgánicos en maquinaria:
Qué ocurrirá cuando empecemos a hacer crecer órganos, cuando logremos criar circuitos en tejidos vivos, cuando dominemos al DNA y podamos programar nuestras máquinas en su Genoma.
Riechmann, por su parte, en el texto antes indicado dice:
Soy de esas personas que no están nada seguras de que vayan a existir seres humanos dentro de doscientos años; y si existieran, tampoco estoy seguro de que vayan a guardar un mínimo de continuidad cultural con nosotros, y memoria histórica de lo que hemos sido.
En otro punto del mismo texto:
Se diría que nos encaminamos irresistiblemente hacia el mundo de la manipulabilidad total, y la propia naturaleza humana es un objeto más, susceptible de manipulación. Hemos dejado de poder distinguir entre lo natural y lo artificial.
Y El Forastero se pregunta:
¿A dónde nos llevará este camino?. ¿A la íntima unión de la piloto navegando en el interior de una nave espacial? Al contacto orgánico de la conexión cervical de eXistenZ más parecido a un cordón umbilical que a la fría y dolorosa conexión de Matrix. ¿Cual será nuestra relación con “lo vivo”, “lo organico” e incluso “lo humano”?.
Es una conversación imaginaria, pero me llamó la atención cómo ambos textos confluyen…
Riechmann, en “Canciones…”deja dicho que la poesía puede sobrevivir al ser humano (al menos a lo que hoy consideramos “humano”) ya que mientras haya lenguaje articulado habrá poesía, porque lo poético es una propiedad del lenguaje. Es posible, por tanto, una poesía, “allende lo humano”, posthumana.
Y pensando en ello me puse a buscar. Y fíjense lo que he encontrado. Ya existe un robot poeta, y además es español (o fabricado en España, como se prefiera). Este robot poeta se llama PaCo (Poeta automático callejero online) y ha sido creado por Carlos Corpa y Ana María Serrano, dentro del concurso Vida 7, sobre arte y vida artificial, promovido por la Fundación telefónica.
PaCo es un robot que se desplaza en silla de ruedas y, cuando se encuentra con alguien, le extiende una caja. Si se introduce dinero en la caja, PaCo te recita un poema,utilzando aleatoriamente recursos a los que accede a través de internet, y que a la vez aparece en la pantalla de su cabeza. Que el primer poeta robot sea un discapacitado pedigueño, tiene un punto irónico en el que mejor no entrar ahora…
Otra experiencia es escuchar los IP Poems de los IP bots de Gustavo Romano. Según su creador, IP poetry es:
Tecnología a ser utilizada en los “IP Bots” (autómatas-poetas), para los cuales se generará un conjunto de obras que utilizan una serie de reglas o programas de generación poética utilizando el material textual existente en Internet.
Los IP Bots son:
Dispositivos o máquinas poetas. Esta cruza entre ordenador y poeta, bocina de lata y procesador digital, está compuesto principalmente por un ordenador conectado a Internet, un pequeño monitor y un megáfono, que emiten sonidos e imágenes pregrabados de una boca humana recitando.
y los IP Poems:
Serie de reglas o programas de generación poética para ser ejecutados por los IP Bots utilizando material textual de Internet.
Las reglas artísticas que le darán el sentido al poema se traducirán luego en un software que a modo de spider buscará en Internet los elementos o relaciones anteriormente definidos.
Les sugiero que escuchen detenidamente el poema que surge de una boca artificiosa, a partir de la cadena de texto “sueño que soy”.
Yo no quiero poner nervioso a nadie, pero… si alguien desea proclamar la superioridad del ser humano como poeta, les recuerdo lo que le pasó a Kasparov con Deep Blue… Ay, ay, ay… No sé si a Jorge le satisfará o inquietará profundamente encontrarse con una confirmación tan temprana de sus tesis…
» Filed Under Sobre otros cercanos, islas
Comments
2 Responses to “Poesía robot”
Leave a Reply















Se me ocurre un silogismo:
PREMISAS:
Toda poesía es de origen humano/a
La poesía de PaCo y los IP Poems no son de origen humanos
CONCLUSIÓN:
…
No comparto eso: que pueda haber una poesía post-humana. Qué sé yo, no se me antoja. ¡Eso sí, la poesía puede acabarse, y tal vez ya esté por ahí…!
Desde aquí, al sur, un abrazo.
Dice Jorge Riechmann: “Sabemos, a lo más tardra desde Roman Jakobson, que a cualquier lenguaje articulado del tipo de los lenguajes naturales humanos le es intrínseca una dimensión poética, una función poética distinta de las otras funciones e irreductible a ellas, susceptible de obrar no sólo en el elevado registro de lenguaje que dentro de nuestra tradición cultural singularizamos como “discurso poético” sino en cualquier acto de habla, hasta en las situaciones más cotidianas.
(En el esquema de jakobson, como es bien sabido, la poesía surge cuando el lenguaje vuelve sobre sí mismo, cuando el habla fija la atención en el mensaje mismo como tal y no en el hablante, ni en el oyente, ni en el código mediante el cual se comunican, ni en el contexto dentro del cual lo hacen…)”
De ahí, de que mientras haya lenguaje articulado habrá poesía, arranca Jorge para decir que la poesía es virtualmente indestructible: pero no es indestructible el ser humano. O al menos nuestra idea de lo que es ser humano
Lo de los robots poetas muy posiblemente no tiene mucho que ver con la idea de Jorge, más preocupado, seguro, en la robotización de la especie humana que en la humanización de los robots presentes o futuros…pero su texto y el de El forastero me dieron pie para buscar y, mira, Ya esta´n aquí…
Germán, siempre es un gusto sentirte por aquí, un abrazo.