Frescos, los que soplan en estos dos blogs que voy a indicarles. El primero, descubierto gracias a la familia ciberpunk, es La rave como rizoma, un blog que utiliza la estructura de bitácora para presentar un documentado y muy interesante ensayo sobre el fenómeno rave. Para gente como yo, que la explosión de las raves me cogió con el pie cambiado, este texto es iluminador y sorprendente. Una visión en profundidad de un fenómeno de cultura juvenil que, como siempre, generó inicialmente feroz desconfianza en el “mundo adulto”, y después las correspondientes estrategias de integración, esas que permiten al sistema capitalista, como dice el poeta Enrique Falcón “ser capaz de venderte la piedra que le arrojas”. No se lo pierdan.

En la misma línea, hackeando la cultura juvenil, extendiendo su capacidad innata de crítica frente a la realidad, esta iniciativa del colectivo La Fiambrera, del que ya habíamos hablado alguna vez aquí. Este colectivo, con una amplia experiencia en agitación cultural en los barrios de Madrid, da un salto cualitativo que he descubierto gracias a la sombra digital: están construyendo con herramientas libres un video juego: Bordergames Lavapies. Nos cuenta Sombra:

Las fronteras como motivo de organización de un videojuego. Ese es el objetivo del Proyecto Bordergames Lavapies: “de la subalternidad a la autonomía”. Tal y como explican los promotores de esta experiencia, el colectivo “La Fiambrera”, se trata de hacer partícipes a los chicos y chicas del popular barrio madrileño que cuenta con una mayoría de vecinos inmigrantes, dotándoles de las herramientas de software libre necesarias para que den rienda suelta a su creatividad, y así esas experiencias personales, a veces fustrantes, tras la cotidiana lucha contra la discriminación en el ambulatorio, ayuntamiento o cualquiera de los miles de escenarios diarios en los que son víctimas, pueden pasar de ser sujetos pasivos a ser protagonistas, reflejando esas situaciones con ironía, rabia, humor, sirviendo, al mismo tiempo que de desahogo y denuncia, para aprender las tecnicas necesarias para que puedan realizar sus propios diseños gráficos, (usando el libre BLENDER,en vez de 3DMAX ó Cinema4D ), animaciones y videojuegos.

Es muy interesante conocer la historia del proyecto, que dice mucho del espíritu fiambrero:

Allá por abril del 2000, los fiambreras fuimos invitados por la California School of Arts (CALARTS) y el Museum of Contemporary Art of California (MOCA) a ofrecer una serie de presentaciones como visiting artists.
Acaso el mayor de los impactos, para tres fiambreras de pueblo armados de botijo y paella, fue el comentario de alguno de los alumnos de CALARTS ante los trabajos fiambreras, alabándolos por su precisión política y tal y cual, pero descartándolos para el contexto de Los Ángeles, donde no sólo no hay mierda de perro en la calle (hay cosas peores) sino donde “no hay movimientos sociales” (sic y snif).
Ante semejante panorama no tardamos los fiambreras en salir por piernas de Calarts y liarnos en pleno Dowtown LA con “Homies Unidos” un movimiento social, de esos que no hay en LA.
Homies es una organización de “pandilleros”: adolescentes mexicanos, salvadoreños, chicanos que se han visto abocados desde muy chavales a guerras entre bandas, controladas y alentadas periódicamente por la policía y que ya hartos de semejante situación se estaban organizando para dejar de matarse entre ellos y empezar a pensar bien qué estaba pasando. Obviamente la policía ya había detenido a los “lideres” de tan peligrosa organización, amenazaba con deportarlos y les hostigaba con minuciosa regularidad, sus locales, sus calles, sus sitios de quedada.
Cuando los fiambreras propusimos hacer algo juntos con todo esto, fue cuando los chavales dijeron que lo que querían era hacer un video juego. Uno en que por una vez fueran ellos quienes definieran las reglas y no para inventarse un mundo de hadas, ni para reflejar mecánicamente lo que estaban viviendo, sino para ser ellos mismos quienes, manejando lenguajes que conocían y dominaban, decidieran qué, cómo y a quien contarle qué cosa.

En fin, que la visita es obligada.

Los vientos helados vienen del parlamento europeo, donde ha sido aprobada la directiva relativa a la retención de datos, que es una peligrosísima herramienta en manos de los gobiernos ( y de corporaciones como la SGAE) que pone en peligro muy seriamente nuestra libertad. Esta directiva refuerza la propia normativava española que ya prevé la trazabilidad de nuestras comunicaciones electrónicas sin control judicial.

A algunos estas cosas les pueden parecer irrelevantes, pero estamos en un momento en el que se están enfrentando diferentes escrituras del futuro inmediato, y con legislaciones como esa directiva, o lo que se anuncia en Francia, se aberrunta un futuro policial nada agradable para quienes pensamos en las redes como herramientas y espacios de y para la libertad.

la retenciónde datos no es la solución